Cuando una pareja decide divorciarse, una de las mayores preocupaciones suele ser el bienestar de los hijos. Es común hacerse preguntas como: quién los va a cuidar, cómo se organizarán las visitas o de qué manera se garantizará su sostenimiento económico. Cada familia tiene una realidad distinta, por lo que no existe una respuesta única para todos los casos.
El interés superior del niño
Es necesario tener claro que las decisiones relacionadas con los hijos no buscan beneficiar a uno de los padres, sino proteger el interés superior de los hijos, por esa razón, cada caso debe analizarse considerando las circunstancias particulares de la familia.
Dependiendo de esto, será necesario regular aspectos muy concretos relacionados con la convivencia, el cuidado personal, la comunicación entre padres e hijos y las obligaciones que correspondan a cada padre.
La importancia de llegar a acuerdos
Cuando los padres mantienen una comunicación adecuada y se llega a acuerdos voluntarios o bien en etapa conciliatoria, el proceso suele desarrollarse de manera más ordenada y con un menor impacto para los hijos. Sin embargo, cuando existen desacuerdos importantes, será necesario que el Juzgado conozca el caso y resuelva conforme a las pruebas y a la legislación aplicable, es necesario recordar que los Juzgados de familia, conforme a la legislación guatemalteca, tienen amplia discreción para dictar medidas que protejan a los menores, incluso si ninguna de las partes las ha solicitado en sus respectivos escritos. Por ello recomendamos ampliamente que, en la medida de lo posible, las partes se pongan de acuerdo, o que al menos tengan una idea, respecto de en quién quedarán confiados, cómo será el régimen de visitas y el sostenimiento de los menores, para evitar involucrar a los hijos en actuaciones judiciales y dictámenes que puedan ser incorporados dentro del proceso como pruebas posteriormente.
Conclusión
El divorcio pone fin al vínculo entre los cónyuges, pero no a la responsabilidad que ambos tienen como padres. Aunque las diferencias entre las partes puedan llegar a ser fundadas, los hijos continúan necesitando el afecto y acompañamiento de ambos dentro de los límites que la ley permita. También es importante mencionar que muchas veces al iniciar divorcios, las partes caen en una “batalla de egos” incluso si el divorcio empezó de manera “pacífica” alargando el proceso judicial, consideramos que las partes deben abstenerse de caer en esta situación y así evitar llevar a los hijos a esa situación. Las decisiones relacionadas con los hijos durante un divorcio requieren un análisis cuidadoso, ya que cada familia presenta circunstancias diferentes. Antes de iniciar cualquier procedimiento, es recomendable recibir asesoría jurídica para conocer las alternativas que contempla la legislación guatemalteca y determinar cuál es la más adecuada para su caso.
En GSM Soluciones Jurídicas comprendemos que estos procesos involucran mucho más que aspectos legales. Nuestro equipo analiza cada situación de forma individual para brindar acompañamiento jurídico responsable, buscando siempre proteger los derechos de la familia y, especialmente, el bienestar de los menores.