Cuando una relación de pareja llega a su fin, es común que surjan muchas dudas sobre el procedimiento legal que debe seguirse. Una pregunta frecuente en nuestra oficina es: ¿qué tipo de divorcio debo tramitar?
La respuesta dependerá de las circunstancias particulares de cada matrimonio. En términos generales, la legislación guatemalteca contempla distintas vías para solicitar el divorcio y conocer las diferencias entre ambos procedimientos puede ayudarle a comprender cuál podría ajustarse mejor a su situación.
Divorcio por mutuo acuerdo
El divorcio voluntario o por mutuo acuerdo ocurre cuando ambos cónyuges están de acuerdo en poner fin al matrimonio y también existe consenso sobre los aspectos que deberán regularse como consecuencia del divorcio.
Cuando ambas partes mantienen una comunicación adecuada y existe disposición para llegar a acuerdos (proyecto), este tipo de procedimiento suele desarrollarse de una manera más ordenada, evitando que el conflicto se prolongue innecesariamente, aspecto muy solicitado por los clientes, ya que, como todo litigio, resulta en un desgaste económico y emocional.
Sin embargo, cada caso debe analizarse de forma individual, ya que, aun existiendo acuerdo sobre el divorcio, pueden surgir diferencias respecto de otros aspectos familiares, como por ejemplo los bienes.
Divorcio por causa determinada
Ahra bien, cuando uno de los cónyuges no quiere iniciar divorcio, a pesar de que a criterio del otro cónyuge hay un motivo que hace imposible la vida juntos, es cuando vale la pena plantearse solicitar judicialmente la disolución del matrimonio.
En estos casos resulta necesario analizar y recabar cuidadosamente los hechos, la documentación disponible y las pruebas con las que cuenta cada parte antes de iniciar cualquier procedimiento para presentarlo oportunamente mediante el juicio correspondiente al Juez. En este tipo de divorcio su Abogado de confianza trazará una estrategia jurídica con base en lo que busca cada cliente.
¿Cuál procedimiento es el adecuado?
La respuesta dependerá de múltiples factores, entre ellos (y más importante) la relación actual entre los cónyuges, la existencia de hijos menores de edad, los bienes adquiridos durante el matrimonio, los acuerdos que puedan alcanzarse y las circunstancias particulares que dieron origen al conflicto.
Por esa razón, es necesaria la asesoría jurídica previa, ya que con esto se pueden evitar errores que puedan retrasar el proceso o generar aún más conflictos entre las partes.
Del lado humano del proceso
Cuando existen hijos menores de edad, las decisiones que se tomen durante el proceso pueden influir directamente en su estabilidad, bienestar y desarrollo. Por ello, consideramos que estos asuntos deben abordarse con responsabilidad, procurando reducir el conflicto en la medida de lo posible y buscando soluciones que permitan a las partes continuar con sus vidas respetando siempre los derechos de todos los integrantes de la familia.
Conclusión
El divorcio no debe verse como algo de mero trámite, requiere evaluación previa, ya que significa poner fin a una de las bases sociales que protege el Estado, como es la familia. Cada caso requiere análisis específico, ya que son las circunstancias del caso las que determinan cuál es la vía jurídica adecuada, preparando la documentación y estrategia que corresponda.
En GSM Soluciones Jurídicas entendemos que este tipo de procesos involucra aspectos legales, familiares y emocionales. Por ello brindamos una atención personalizada, estudiando cada caso de manera individual para ofrecer una solución acorde con las necesidades de nuestros clientes.
Si está considerando iniciar un proceso de divorcio o desea conocer cuál procedimiento podría corresponder a su situación, le recomendamos buscar asesoría jurídica antes de tomar cualquier decisión.